Hoy, la entrada, no tiene titulo. No se como titularla. Si os soy sincero hoy había pensado hablaros de nuevo sobre las elecciones que este domingo se celebran en Perú sobre como se ha desarrollado la campaña, sobre violaciones de los DDHH, cosa que los dos candidatos tiene mucha experiencia y sobre nuestra participación como voluntarios, en el control del desarrollo correcto de la votación aquí en Madrid.

Como os digo esa era mi intención pero una noticia de la que me entere ayer por la noche ha hecho que cambie el sentido de estas mis/vuestras cosas.

No se si he hablado aquí alguna vez de T.y N.. Creo que alguna vez les he nombrado de refilón, no son mis mejores amigos, pero si son una pareja a las que les tengo especial cariño y simpatía. No nos conocemos desde hace mucho quizá solo hace unos 8 años pero desde entones nuestra amistad no ha dejado de crecer. Les conocí, en mi primer viaje a Perú, ellos como yo también hacían aquel viaje de turistas, y por casualidades de la vida, desde el primer día estuvimos juntos, mas que un viaje organizado, parecía un viaje hecho por nuestra cuenta, ya que solo éramos nosotros tres los que hicimos el mismo recorrido, desde el amanecer al anochecer estábamos juntos, únicamente nos separaba la distinta calidad de nuestros hoteles, mientras ellos había elegido hoteles de lujo yo me queda en hoteles mucho mas sencillos y accesibles,. Así juntos probamos nuestro primer pisco, nuestro primer cebiche, y chascamos coca cuando estuvimos en Arequipa. Igualmente juntos empezamos a descubrir las singularidades de los giros peruanos en el habla y la amabilidad de sus gentes y la particular idiosincrasia de su forma de ser. Juntos nos emborrachamos alguna noche en la ciudad de Puno y juntos vivimos la típica anécdota de turista que debería aparecer obligatoriamente en todas las antologías del turista desubicado. Protagonista: T. Lugar: un pequeño café en Cuzco. Motivo: Un café irlandés.

Tras el regreso seguimos viéndonos al principio para intercambiar fotos, aún no estaban tan extendidas las cámaras fotográficas digitales y aun se hacían en papel, y recuerdos de nuestro viaje, Luego por el simple placer de vernos, de conversar, de reírnos. El ritual éramos o menos el mismo hasta hoy, elegimos un restaurante siempre distinto, cenamos, nos reímos, nos ponemos al día de nuestras cosas, N. se mete un poco conmigo, yo me meto un poco con ella. T nos cuneta sobre su ultima excursión en bici. La única novedad ha consistido en la incorporación de A. a nuestro grupo y así disfrutábamos de la vida.

La ultima vez que nos vimos, fue quizá hace un par de meses, como siempre habíamos quedado un poco antes para tomarnos unas cervezas y hacer tiempo a que A. saliese de su trabajo, luego nos fuimos a cenar, para acabar tomando unas copas en un garito de la zona, La conversación como siempre simpática, alegre, aunque N. no se metió conmigo tanto como siempre y luego A. y yo coincidimos que habíamos visto a N. un poco seria y muy avejentada como si de repente le hubiesen caído 10 años encima, pero no le dimos mas importancia.

El viernes pasado, les escribí para que pusieran fecha a nuestro encuentro, cuando llegue el lunes al trabajo extrañamente no tenia contestación suya, ya que suelen ser muy puntuales a la hora de contestar, espere un par de días mas y este miércoles les volví a escribir. Ayer tenía una contestación de T. diciéndome que a N. le habían operado el pasado viernes y que nos llamarían por la noche para contarnos. En lugar de esperar la llamada, les llamamos nosotros. Fue N. quien contesto y nos lo contó todo. Que llevaba unos meses con quimioterapia y otros tratamientos, pero que no habían dado resultados y que el viernes pasado le hicieron una masteoctomía, y le habían extirpado la mama derecha. No soy especialmente sensible a este tema, entenderme bien, tres de mis cuatro abuelos murieron de cáncer y mi padre supero hace unos años uno, del que aún se debe seguir tratando así que es una enfermedad con la que estoy bastante familiarizado y tengo asumido que mas tarde o mas temprano a mi también me atacara, no es una enfermedad que me cause especial rechazo, pero aún así, no se porque la noticia de ayer me impacto muchísimo. Es ahora cuando comprendemos el envejecimiento de N. y su menor alegría de la última reunión.

Bueno todo esto es para decirle a N. que la queremos un montón, y que todo va a salir bien, que aunque lo saben y se lo dijimos ayer tiene todo nuestro apoyo, que cuando quieran nos volvemos a juntar para incordiar todos juntos un poco a T.

Os queremos chicos,

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