LUDISMO




Ha principios del siglo pasado, esto suena terriblemente lejos y sin embargo la mayoría de nosotros nacimos en ese siglo, existía un movimiento obrero, el ludismo, cuya lucha no era contra sus jefes o contra el capital sino contra las maquinas que entonces empezaban a poblar los centros de producción, entraban en los talleres y telares y destruían aquellos monstruos de vapor que pensaban les iban a quitar el trabajo. El ludismo nunca tuvo mucha fuerza y poco a poco desapareció, mientras las maquinas se acabaron adueñando de la producción e invadiendo toda nuestra vida. Nada que ver aquellos gigantes de hierro y acero llenos de remaches que funcionaban básicamente a vapor con las maquinas informatizadas de hoy en día, maquinas esbeltas y elegantes y en las que el diseño tiene mas peso que la eficacia.


Pero desde aquellos lejanos dinosaurios mecánicos hasta los ordenadores de hoy en día, si algo no ha cambiado es el mensaje con las que nos los venden. Las maquinas, nos dicen, harán el trabajo de los humanos, estos tendrán más tiempo libre para su familia y su ocio y será en fin una sociedad más feliz. Este mensaje según dicen es mas cierto con las nuevas generaciones de ordenadores que se suceden cada vez mas rápidamente. Cuantas veces no habremos oído que con estos nuevos ordenadores, un trabajador, será capaz de producir lo mismo que 3 trabajadores con los antiguos y su producción y bla,bla,bla

No se vosotros pero yo sigo trabajando las mismas horas a la semana que trabajaba mi padre, que nunca tuvo un ordenador en su oficina y casi las mismas que mi abuelo, que era feralla en una obra, sigo trabajando 40 horas a la semana, trabajando 8 horas diarias cinco días a la semana. Personalmente no se si produzco mas que mi padre o que mi abuelo y no es una cosa que me quite el sueño, es otro de esos conceptos a los que se ha elevado a los altares y los que en algún momento deberemos derribar tal que si fuese un becerro. Pero si se que mi vida no difiere mucho de las suyas. Mi tiempo libre no es mayor que el suyo, el tiempo que puedo pasar con mi familia incluso puede que sea menor que el que pasaban ellos, ya que lo de la conciliación familiar suena muy bonito pero por lo menos en este país no es mas que una utopia. Así que realmente la introducción de los ordenadores no ha supuesto una mejora en mi vida personal tal como pregonaban. No digo que no sean necesarios y útiles, básicamente me gano el pan con ellos, y en muchas actividades humanas son irremplazables, pero eso no es de lo que estoy hablando.


Antes al contrario, con los portátiles, notebook, teléfonos inteligentes y demás inventos, la jornada laboral se ha alargado y se ha difuminado el tempo de trabajo y el tiempo de ocio. Actualmente todo el mundo esta localizable las 24 horas al día, desde casa te puedes conectar a la red informática de la oficina y puedes seguir trabajando los fines de semana para acabar ese informe que es imprescindible y que al final nunca nadie leerá. Ya no puedes salir de la oficina y olvidarte de todo, ya que en el momento más inoportuno a cualquier hora te puede sonar el móvil y es tu jefe anunciando un desastre y pidiéndote que vuelvas de inmediato a la oficina. ¿De verdad vale la pena todo esto? A mi sinceramente no

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