DETALLES






1-      Bares y Tabernas. De las de Siempre. Nada de moderneces y pijeríos varios. Si de esas con tinajas de vino con letreros pintados a tiza que dicen “Vino de valdepeñas”, “Vino de pitarra”,  detrás de un mostrador con barra de zinc y con un chorrillo de agua corriendo para refrescar los vasos de las cañas
 

2-      Templo de Debod. De verdad ceo que es un lugar único de Madrid. No ceo que nada se pueda igualar a ver un atardecer desde aquí

3-      La estatua del Ángel Caído. Cuantas ciudades conocéis que tengan una estatua dedicada a Lucifer y que encima esta a 666 metros de altura ¿Casualidad?

 
4-      El Jardín de la estación de Atocha y su mirada de galápagos. Me encanta ese bosque tropical en medio de Madrid y que decir de los galápagos. Esto al principio no estaban pero fueron viniendo aquí por el aporte de cuidadnos anónimos que querían desprenderse de su mascota y que han acabado encontrando aquí un hogar donde reproducirse y convertirse en todo un espectáculo.
 

5-      Las casetas de la cuesta de Moyano. Vale que ya no es lo mismo, que ahora casi no se distinguen de una librería normal, pero siguen teniendo ese aroma del Madrid de siempre y donde aun es posible encontrar alguna ganga o ese libro imposible por los cauces ordinarios.
 

6-       Las tiendas de ultramarinos de siempre con sus escaparates llenos de productos perfectamente ordenados y con sus D.O. bien visibles. Especialmente me llaman la atención tres tipos: Los escaparates que muestran galletas, los escaparates que muestran quesos y los que muestran encurtidos.  Podría pasar horas contemplándolas y decidiendo si compro o no
 
  
7-      La fachada de los pabellones del Hospital de niño Jesús. No se muy bien porque, pero ese aire decadente, de arquitectura industrial que le iría perfecto para rodar una peli de miedo o una serie de aire ingles me gusta y mucho.
 

8-      La córrala del número 139 de la calle  López de Hoyos. Un lugar muy especial para mi, que me trae recuerdos ya lejanísimos pero que sin lugar a dudas es una de las córralas mas bonitas y mejor conservadas de la que hay en Madrid. Podéis creer que en esas  casas no había baños, y existía un baño comunal para cada cuatro casas y cuando digo baño, digo un retrete y cada vecino tenia una llave.

 


9-      Las Bravas y los bocatas de calamares fritos. ¿Existe algo más madrileño que comerse un bocata de calamares en la plaza mayor o alrededores? ¿Y unas cañitas con unas bravas? Ya os digo yo la respuesta. Y es no. Y por una vez, os puedo decir que no se donde viene la costumbre de comer calamares en bocadillo en Madrid. Aunque parece ser que tiene un origen sefardí.
 



10-  Los gorriones, que no gorrones jejeje. Ya se, ya se que otros animales tienen mucha mas fama, como pueden ser las famosas ardillas de central park en Nueva York , pero que queréis que os diga. El descaro con que se pasean entre tus pies picoteando del suelo o se posan en la mesa para robarte unas migas de pan  o lo que se tercie no tiene igual.
 

Y si vale es una colección muy personal y seguro que cada cual tiene la suya, pero estos 10 pequeños detalles hacen que para mi Madrid sea una ciudad adorable  y única.

Fotos sacadas de Internet

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