PAPELEO
Como siempre, me levante temprano y después de las rutinas habituales, ir al baño, vestirme, desayunar, ver las noticias, salí a la calle. Como siempre también anduve hasta el quiosco y compre el periódico, pero esta vez y a diferencia de siempre, no cogí el autobús que me lleva al trabajo sino una línea distinta, la que pasa cerca de la comisaría que corresponde a mi barrio. Tras un breve trayecto, me baje y caminé el pequeño trayecto que separa la parada de la comisaría. Era temprano, aún no eran las 8 de la mañana. Algunos policías estaban reunidos en la puerta, comentado, riendo, algunos se subían a los coches patrullas y salían a realizar su trabajo. Justo a las 8 me acerque a la puerta y me dirigí al policía que me salio al paso. Hola, si veras, venia a extranjería. Le dije. Primera planta- me contesto- pero hasta las 9 de la mañana no atienden al público. Gracias,-dije. Creo que en mi cara se reflejo mi decepción. Yo esperaba estar como muy tarde a las 9 en el trabajo. El polic...