No se si lo habéis notado pero de unos meses para aquí ando un poco desencantado y desanimado. Concretamente desde un poco antes de navidad, siento que estas entradas que antes me importaban, no dejan de ser sino desvaríos, mal pensados y peor escritos. Me pongo delante de la hoja en blanco y es eso, nada surge, la fuente esta seca, que decir sobre lo ya dicho, para que señalar con el dedo lo que todo el mundo puede ver por si mismo, y si no lo hacen es por que no quieren y da igual. Vivimos en el crepúsculo de una época, de una civilización, de una forma de ver la vida que ya es un recuerdo y que no volverá. Su tiempo paso, esta muerta y enterrada, y solo vivimos ya de los últimos y pálidos reflejos del sol antes de ponerse por el horizonte: Teníamos todo para haber evitado este final, lo podíamos haber hecho de otra forma, pero nos negamos a ver lo evidente, nos negamos a aceptar la realidad, esa tan tozuda que siempre vuelve. No se en que momentos nos creímos dioses, pero justo fue...