IBERISMO
El año pasado, nuestra Semana Santa consistió en recorrernos el norte de Portugal, comenzando por Oporto y sus bodegas hasta desembocar ya en España en Tuy. Todo este periplo lo hicimos en tren, así pudimos disfrutar de multitud de pueblos y paisajes, de ríos y montañas de bosques y prados, vimos pueblitos perdidos y ciudades importantes. Algunas como Guimaraes cuna de la identidad portuguesa, monumentales y bellas como una postal, otras como Vianha do Castelo simplemente por romanticismo revolucionario. La última ciudad portuguesa que visitamos fue, claro, Valenca do Minho, justo en la raya con España. Valenca, es una ciudad con el alma dividida, es una ciudad con una pequeña parte histórica y monumental que se encuentra dentro de la fortaleza que la protegía de los apetitos españoles y el resto es una ciudad moderna y fea, cuyo único edificio realmente notable, al igual que en otros mucho lugares de Portugal y España es la estación de tren. Aquí paramos dos días, y como todos los ...