HISTORIA
Es por la tarde, ha sido un día largo y ahora, estamos sentados en la terraza del restaurante del pueblo, cansados. Hemos paseado por el pueblo, sus calles perfectas, limpias, su asfalto perfecto, sus pasos de cebra perfectamente señalizados y pintados de amarillo. Hemos visto su pequeño museo local y visitado su iglesia de indudable aire centroeuropeo, hemos visto sus casas con sus tejados a dos aguas y voladizos para evitar que la nieve se acumule junto a los muros de las casas, nos hemos quedado admirados ante su hospital. Eso si, la visita a los gallitos de las rocas no hemos podido realizarla. En medio de la subida a A. le entro una “pajara” y se quedo sin aire y sin fuerzas y nos tuvimos que volver sin cumplir nuestro objetivo En la pared del restaurante cuelgan carteles en alemán, y pequeños cuadros con escudos del Tirol y Baviera, añejas fotos en blanco y negro nos muestran a personas con trajes típicos tiroleses, pantalones cortos con tirantes, camisas blancas, calcetines h...