Imaginemos que tu, yo o cualquiera de nosotros en su curro, la caga hasta el fondo y, debido a eso la empresa es primera plana en todos los periódicos del mundo y no para bien y encima le provocas millones de dólares en perdidas. Lo mas seguro es que te despidan con una patada en el culo, sin desearte ni siquiera buenas suerte. Pero eso ocurre por que salvo excepciones, tu como yo, como casi todos eres un don nadie en tu empresa, alguien totalmente prescindible. Pero que ocurre si quien la caga es el jefe máximo. Entonces claro, las cosas cambian. Da igual que hayas arrastrado la imagen de la empresa, que hayas mentido al congreso de los EEUU, que hayas producido perdidas multimillonarias con tu forma descuidada de llevar el asunto. Da igual que en todo momento hayas dado una imagen de displicencia y desgana, llegando a afirmar que lo que mas te molestaba del asunto es que te impedía llevar tu vida normal. Todo eso no tiene importancia. Cuando llega la hora del relevo, que no de la des...