RIO BABEL
Son algo menos de las siete de la tarde cuando llegamos. El sol aún no tiene pinta de declinar y hace calor, realmente hace mucho calor. Nos juntamos A. y yo con J.- el africano-y buscamos el final de la cola. Afortunadamente el final justo esta a la sombra de un árbol y eso hace que la espera sea un poco menos terrible. Observo la gente que nos precede y a la gente que se está situando detrás de nosotros. Las podemos dividir en dos grupos. Por un lado aquellos que tienen menos de 25 años y que son la inmensa mayoría y por otro lado aquellos pocos que son unos carcas, locos inconscientes y un poco tarados. Indudablemente nosotros no pertenecemos al primer grupo. Tal como estaba anunciado a las siete en punto se abren las puertas del recinto ferial del Ifema, nada más traspasar la puerta pasamos un primer control, donde nos hacen quitar los tapones a las botellas de plástico que llevamos. Diez metros más allá llegamos al control propiamente dicho, cacheo por parte...