Como si fuese aquel anuncio argentino que hace unos años nos vendía un conocido refresco hoy quiero dedicar esta pequeña entrada a todas las mujeres que me han acompañado durante mi periplo vital. Y claro “nobleza obliga” a comenzar con mi madre de la que os he hablado alguna vez, mi madre que sin querer queriendo me fue formando, me regañaba y castigaba cuando era necesario y me amaba siempre. Mi madre que ella sola nos crió a mi hermana y a mí ya que mi padre pasaba muy poco tiempo en casa siempre viajando. Mi madre que al casarse y nacer yo, renuncio a su trabajo, eran otros tiempos, para criarnos y que una vez me tuvo cinco días sin comer ni cenar, esto no es enteramente cierto, ya que siempre me puso comida en la mesa, eso si siempre el mismo plato de lentejas y que yo cabezón de mi, me negaba a comer, hasta que el 5º día le pedí que me pusiera las lentejas, y ella a la tercera cucharada me cambio las lentejas por un par de huevos fritos con patatas. Gracias También esta mi herman...