MENOS LIBRES
No recuerdo bien cuando conocimos a Ana, quizás fuese una tarde en casa de Barbará o puede que fuese tomando cañas en una terraza de la calle Miguel Servet en Lavapiés también con Barbará, que eso si lo tengo claro, fue gracias a nuestra querida amiga italiana como conocimos a Ana. Luego nos encontrábamos de vez en cuando, coincidíamos en manifestaciones, vino alguna vez al reparto en la Tabacalera, tomamos copas en un par de fiestas de amigos, nos cruzábamos en charlas y eventos. Y así poco a poco se fue creando una amistad. Cuando nos dio la noticia si se donde estábamos. Íbamos Adri y yo camino de La Tabacalera, cuando vimos a Barbará y Ana, sentadas en la terraza de la Mancha. Arrimamos dos sillas, pedimos un vino y nos sentamos con ellas. Charlamos un rato de naderías, brindamos, nos echamos unas risas y fue entonces cuando nos soltó la bomba. - Me voy chicos- nos dijo. - ...