RECICLAR

A veces los habitantes de los países “ricos”, no somos conscientes de que toda nuestra riqueza, todo nuestro lujo y despilfarro, toda nuestra calidad de vida depende, de la explotación sin concesiones del medio ambiente y de la utilización de la mano d obra barato que proporcionan los millones de personas que sobreviven en los países del tercer mundo.
No somos conscientes de que cada vez que cambiamos de teléfono móvil, y nos compramos uno más moderno, más bonito, más complejo pero no por ello mas funcional, estamos contribuyendo no solo a la deforestación del planeta sino también a las guerras que reproducen en África por controlar las minas de coltan, mineral imprescindible para la fabricación de los móviles. Hagamos un ejercicio. Busquemos por casa cuantos móviles tenemos antiguos, abandonados en un cajón. Seguramente nos saldrán más de 3 ó 4 teléfonos muertos de risa.
No se si alguno a visto película working’s man dead, Si se llama igual que el grupo musical- trata sobre gente que hace oficios peligrosos y/o desagradables. Recuerdo perfectamente el trozo de película dedicado al mercado de carnes de una capital africana. Estábamos en el cine y nos parecía oler la hediondez que debía desprender aquel matadero. Pero no quería aquí hablaros de las condiciones de la carne en los mercados africanos, sino de cómo en Pakistán, país ahora muy de moda uno de los principales negocios, es el desguace de barcos, no de pequeños barcos, si no de los inmensos cargueros, petroleros, portacontenedores que surcan los mares. Dicho así, parece un buen negocio en un país pobre, peor la verdad es que los barcos son varados en las playas, y hasta allí llega una cuadrilla de menesterosos a las ordenes de un capataz, que a su vez responde ante alguien en un despacho de alguna ciudad europea o americana y una vez allí, y con un simple soplete, van cortando las enormes cuadernas que forman la estructura del barco, o sacan enormes planchas de hierro y acero. Como podéis imaginar, los accidentes están a la orden del día, gente que pierde algún miembro al caerle encima una de las enormes piezas de metal o incluso pierde la vida. Gente que enferma al manipular sin ninguna protección, planchas de amianto, y de otros materiales prohibidos desde hace décadas en occidente y que aquí para ser tratados, lo hace personal especializado, embutidos en trajes de máxima seguridad y que allí son recogidos por los niños con sus manos desnudas. Todos estos materiales luego son devueltos en contendores especiales a Europa o América donde una vez tratados vuelven a entrar en la cadena de producción.
Pero quizás los barcos son un ejemplo demasiado lejano. Pongamos los ordenadores, ya sean de sobremesa y/o portátiles. Todos sabemos que una vez decidimos deshacernos de el, debemos llevar el ordenador a un punto limpio para su reciclaje y evita de paso que los componentes contaminantes que forman la tripa del bicho acaben contaminando ríos y campos. Reciclar un ordenador cuesta en Europa 4 € por aparato, mientras que poner un contenedor lleno de ordenadores para reciclar en Ghana cuesta 1,5 € . Alli en los arrabales de la capital, una multitud de gente saca el cableado y hace hogueras para derretir el plástico que recubre el cobre, o en pequeños hornos improvisados en el suelo, derrite los chips y componentes electrónicos para volver a sacar los minerales de los que están formados. Sin tener en cuenta que casi todos los componentes del ordenador son altamente tóxicos para la salud del ser humano. posteriormente esos materiales convenientemente tratados y empaquetados para que no sean peligrosos son, devueltos a Europa para su nuevo uso.
En fin solo que seamos conscientes de cual es el precio de nuestro bienestar.
No somos conscientes de que cada vez que cambiamos de teléfono móvil, y nos compramos uno más moderno, más bonito, más complejo pero no por ello mas funcional, estamos contribuyendo no solo a la deforestación del planeta sino también a las guerras que reproducen en África por controlar las minas de coltan, mineral imprescindible para la fabricación de los móviles. Hagamos un ejercicio. Busquemos por casa cuantos móviles tenemos antiguos, abandonados en un cajón. Seguramente nos saldrán más de 3 ó 4 teléfonos muertos de risa.
No se si alguno a visto película working’s man dead, Si se llama igual que el grupo musical- trata sobre gente que hace oficios peligrosos y/o desagradables. Recuerdo perfectamente el trozo de película dedicado al mercado de carnes de una capital africana. Estábamos en el cine y nos parecía oler la hediondez que debía desprender aquel matadero. Pero no quería aquí hablaros de las condiciones de la carne en los mercados africanos, sino de cómo en Pakistán, país ahora muy de moda uno de los principales negocios, es el desguace de barcos, no de pequeños barcos, si no de los inmensos cargueros, petroleros, portacontenedores que surcan los mares. Dicho así, parece un buen negocio en un país pobre, peor la verdad es que los barcos son varados en las playas, y hasta allí llega una cuadrilla de menesterosos a las ordenes de un capataz, que a su vez responde ante alguien en un despacho de alguna ciudad europea o americana y una vez allí, y con un simple soplete, van cortando las enormes cuadernas que forman la estructura del barco, o sacan enormes planchas de hierro y acero. Como podéis imaginar, los accidentes están a la orden del día, gente que pierde algún miembro al caerle encima una de las enormes piezas de metal o incluso pierde la vida. Gente que enferma al manipular sin ninguna protección, planchas de amianto, y de otros materiales prohibidos desde hace décadas en occidente y que aquí para ser tratados, lo hace personal especializado, embutidos en trajes de máxima seguridad y que allí son recogidos por los niños con sus manos desnudas. Todos estos materiales luego son devueltos en contendores especiales a Europa o América donde una vez tratados vuelven a entrar en la cadena de producción.
Pero quizás los barcos son un ejemplo demasiado lejano. Pongamos los ordenadores, ya sean de sobremesa y/o portátiles. Todos sabemos que una vez decidimos deshacernos de el, debemos llevar el ordenador a un punto limpio para su reciclaje y evita de paso que los componentes contaminantes que forman la tripa del bicho acaben contaminando ríos y campos. Reciclar un ordenador cuesta en Europa 4 € por aparato, mientras que poner un contenedor lleno de ordenadores para reciclar en Ghana cuesta 1,5 € . Alli en los arrabales de la capital, una multitud de gente saca el cableado y hace hogueras para derretir el plástico que recubre el cobre, o en pequeños hornos improvisados en el suelo, derrite los chips y componentes electrónicos para volver a sacar los minerales de los que están formados. Sin tener en cuenta que casi todos los componentes del ordenador son altamente tóxicos para la salud del ser humano. posteriormente esos materiales convenientemente tratados y empaquetados para que no sean peligrosos son, devueltos a Europa para su nuevo uso.
En fin solo que seamos conscientes de cual es el precio de nuestro bienestar.
Comentarios
un beso
Carmen
Un beso...
Pd. y si te mando un emisario por el premio???
Por desgracia preferimos no mirar, es mucho mas fácil eso que cuestionarnos nuestro modo de vida
Un beso.
P.D. el premio se debe entregar en persona al ganador jajaja.