TEATRO

Ayer por la noche fui al teatro.
Concretamente fui al teatro del Barrio en Lavapiés a ver una obra que tiene por
título La Donna Inmobile (Dormirse Virgen y despertase madre de Gemelos). Y sí,
la primera parte es un guiño a la famosa ópera de Verdi Rigoletto
Pero que nos cuenta la acción que
se desarrolla en ese espacio siempre mágico que es el escenario. Ante nuestros ojos se desarrolla un cuento de
hadas concretamente la bella durmiente, pero no las edulcoradas versiones que
conocemos todos de Walt Disney o de los hermanos Grimm. Si no la versión original,
el cuento italiano de la princesa Talía escrito a mediados del siglo XVII por
Giambattista Basile. En este cuento el comienzo es más o menos conocido una
princesa al cumplir los 15 años se pincha en el dedo con una astilla y cae en
un profundo sopor o quizás muerta. Sus padres, los Reyes presos del dolor y el
remordimiento abandonan el castillo
donde dejan a la princesa tendida en un
lecho de piedra. Hasta aquí, la historia
por todos conocida y es a partir de aquí
que comienza la verdadera y desconocida historia de la princesa Talía.
Pasan los años, las zarzas cubren los muros de
los castillos y la princesa, siempre joven, siempre bella, sigue tendida en su lecho, hasta que un día un
rey que pasaba por allí, entro en el castillo en busca de su halcón que se había
introducido por una ventana y se encontró con el cuerpo inerte de la joven
princesa. El rey aprovechando la ocasión viola a la indefensa niña y tras
desfogarse sigue su jornada de montería. Lo que el rey no sabes es que producto
de su violación nacerán dos niños gemelos que recibirán los nombres de Sol y
Luna. Los niños tienen hambre e intentan acceder a los pechos de su madre para alimentarse
pero no lo consiguen así que en su desesperación comienzan a chupar la mano de su madre. Producto de esta acción es que
consiguen sacar la astilla del dedo haciendo
que la princesa se despierte.
La princesa y sus hijos se ponen
en camino hasta terminar viviendo con el rey que se ha enamorado de la princesa
pero, hay un pequeño problema el rey ya está casado. La reina despechada pide a
un cocinero que mate a los dos pequeños y se los sirva de cena al rey. El cocinero
u hombre de biuen corazón, esconde a los niños en el bosque y sirve de cena dos
cabritillos. Mientras la reina va en busca de la princesa e intenta matarla quemándola.
En este momento el Rey interviene y hace que la que muera en la hoguera sea su
esposa en lugar de la princesa…
Como habréis podido observar una
obra infantil donde hay pedofilia, quizás necrofilia, violaciones, canibalismo,
asesinatos y nos quejamos de juego de tronos.
La obra esta soportada por tres
actores que realmente hacen un trabajo esplendido. En la obra en momentos
puntuales, se enciende una pantalla donde se nos muestran fragmentos de películas
o sobreimpresas las letras de alguno reggaetones especialmente explícitos y
ofensivos, para contrarrestar la violencia que nos agrede desde esos muros los
actores solicitan que suene ahora si la famosa aria de Donna e mobile pero nos
traducen la letra el italiano y ¡Oh Sorpresa! La letra es tan misógina como
puede ser el ritmo caribeño.
La obra en fin es dura, muy dura,
que hace reflexionar a hombres y mujeres desde lugares y experiencias distintas
y para nada complementarias, y que pone a los hombres frente a su responsabilidad
en seguir manteniendo una sexualidad heteronormativa por utilizar una palabra
ahora en boga que hace que veamos a la mujer como un objeto a nuestro servicio.
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